
Licor de anís para estimular la digestión: El licor de anís no sólo es una bebida agradable; tomado después de comer, también te ayudará a hacer mejor la digestión.
Necesitarás: ½ litro de alcohol (para uso interno), 2 onzas de semilla de anís.
1- Echa las semillas en el alcohol.
2- Guárdalo en un frasco bien tapado durante tres meses. Filtra.
3- Echa una cucharadita de licor en un vaso de agua. Puedes añadir azúcar.
Lactancia feliz: Si le estas dando el pecho a tu hijo, las tisanas de anís te pueden ser de utilidad. Y es que si tomas una o dos tazas al día, no sólo aumentarás la producción de leche sino que también evitarás que tu hijo sufra los típicos cólicos del lactante.
Menstruación puntual: Si la regla se vuelve irregular, las infusiones de anís pueden hacer que recupere su ritmo. Toma dos tazas de esta tisana al día y pronto notarás como, además de venir puntual, la regla no resultará tan molesta y dolorosa.
Tos seca: La infusión de anís también te puede ayudar a combatir los síntomas del resfriado, muy especialmente la tos seca. En este caso, puedes preparar un jarabe añadiendo miel a una tisana concentrada de anís.
Afrodisíaco: Las semillas de anís han sido consideradas desde siempre un poderoso afrodisíaco. Para beneficiarse de sus efectos pueden tomarse en infusión o bien masticar directamente las semillas. La tradición popular asegura que este sencillo remedio puede combatir los problemas de impotencia y frigidez.