
Zapatos de charol: Tradicionalmente se limpian con leche, pero la nata líquida, al resultar mucho más cremosa, resultará más efectiva. Tras la limpieza, puedes darles brillo a los zapatos con un paño.
Betún seco: No tires el betún que se haya quedado seco. Si le aplicas un poco de nata líquida, y dejas que actúe durante toda una noche, podrás recuperarlo.