Ingredientes: 7-8 bayas de escaramujo, 1 vaso de agua y miel de romero.
Preparación: Deja macerar las bayas en un vaso de agua durante toda una noche. A la mañana siguiente, cháfalas con el tenedor, filtra y endulza con la miel.
Tratamiento: Toma esta medida cada mañana durante dos semanas, descansa una y retoma el tratamiento.
Si se les extrae las semillas de su interior, las bayas de escaramujo son comestibles. En países del norte de Europa, se elaboran mermeladas, jaleas, licores con este fruto silvestre.