
AZUCENA QUE “EMBORRACHA” TU PIEL– Seguro que nunca se te había pasado por la cabeza que la olorosa y pura azucena, una planta que se cultiva desde el siglo 17 a.C., podía aliarse contigo contra ese insoportable dolor que te producen estas durezas en tus pies. Pues así es. Consigue unos pétalos de azucena, también llamada lirio blanco en algunas zonas de España, y sumérgelos en un poco de brandy. Después de dejarlos en remojo durante cinco minutos, aplícalos por la parte más rugosa en los juanetes y mantenlos durante un cuarto de hora. Aunque los juanetes no desaparecen, este remedio será un gran alivio para tus pies doloridos.
HABAS HORNEADAS– El mismo resultado tendrás si “aprisionas” los juanetes con una cataplasma de habas frescas calentadas al horno. Coge un puñadito de habas de las más pequeñas que encuentres en el mercado, caliéntalas y machácalas un poco después de sacarlas del horno. Aplícalas templadas con ayuda de una venda.